viernes, 18 de marzo de 2011

Perra frígida

Mucha gente cree que el feminismo es un machismo a la inversa. Hay incluso mujeres que lo creen. Hay mujeres machistas, ¿Porqué no podría haber hombres feministas?

Pero a la mayoría de los hombres (al menos en México), les ofendería ser comparados con una mujer. Ser mujer parece lo peor que les pudiera pasar.

La degradación de la mujer se nota desde nuestro lenguaje. Con groserías como: "El último es vieja", "Me lleva la chingada", "Vale madre", "Pinche rajón", "Puto", "Puta madre". Debo admitir que estas prácticas están demasiado imbricadas en la cultura. Incluso a mí se me salen algunas groserías de éste tipo.

El pasado día de la mujer escuché cosas como: "El día de la mujer es como el del taco", "Deberían hacer un día del hombre", "Ninguna mujer hizo algo lindo por mí hoy".

La verdad es que en nuestro país tiene un día de la mujer y 364 más del hombre. Y no, no quiero revanchismo ni nada parecido. En realidad creo que a los hombres también son reprimidos con nuestra cultura. "No llores, pinche maricón".

Yo no puedo asumirme como feminista porque creo que me faltan muchas cosas por aprender. Pero sé que busca la equidad. Una chica alguna vez me comentó que al menos el nombre le parecía algo tonto. Si bien es cierto que el mundo se construye en gran parte con el lenguaje, creo que lo que importa son las ideas.

Otros hombres creen que las feministas son "perras frígidas" u "odia-hombres". Pero temo decirles que se equivocan, tuve la suerte de conocer a dos de ellas recientemente y esas ideas están tan alejadas de la realidad como la Tierra de Saturno.

Bueno, ahora contaré un poco de cosas que me han pasado. Por las cuales creo que estamos muy lejos de la equidad.
-No me tomaron en serio en el boxeo.
-Me han dicho cosas obscenas en la calle.
-Me intentaron violar.

Es difícil contar esas cosas. Inlcuso si las cuentas, a veces se te acusa a tí por "provocativa".

Creo que hay muchas cosas que cambiar en nuestra cultura, no sólo para nosotras, sino para todos.

Los Sith

Debo admitir que estoy un poco desencantada de la semana. ¿O de la vida?

Asistí a unas conferencias de Comunicación (mi carrera), hay gente a la que admiro mucho pero... algunas personas, que no conocía, me desilusionaron.

Existen investigadores que predican el entendimiento pero humillan a sus alumnos y no aceptan la más mínima equivocación.¿No vamos ahí a aprender?

Un hombre proponía "seducir" a sus alumnos para que siguieran su misma línea de investigación. Pero en realidad los amenaza, ellos realizan las investigaciones y al final él se lleva el crédito (y el dinero).

El mismo sujeto, daba a conocer la siguiente idea. "Todos los estudiantes deberían tener un smartphone para poder realizar sus estudios de educación a distancia en cualquier lugar". ¿Quéeee?

¿No se da cuenta que en México, y en especial en una universidad pública como la nuestra, nadie tiene 5000 pesos para eso? Y si así nos da miedo que nos asalten, con un aparato así, pues más.

Él contestó: "En un país de Latinoamérica dieron laptops a todos los niños el año pasado y pues si te la robaban, el gobierno la reponía" ¿Y cómo piensa que eso pueda ser posible aquí, señor? "Pues con lo que se ahorrará la gente en llevar a sus hijos a las escuelas privadas. Ese dinero se otorgará a escuelas públicas"

Sí. Ese señor está loco. Uno no puede decidir por los demás. Por eso y muchas cosas más detesté su ponencia.

El mismo día entré a una conferencia de comunicación organizacional. Y la mayoría de los ponentes sólo hablaban de dinero, de "maquillar" a las empresas para que se vieran bonitas. Quitándose responsabilidad de encima.

Fue un alivio escuchar que un profesor cacheteó verbalmente a los anteriores y dijo que una organización no es sólo un producto empresarial. Que una organización puede ser un salón de clases, un grupo de personas, hasta una pareja.

Debo decir que agradezco la existencia de personas con una visión menos egoísta. No sólo en Comunicación (donde conozco un puñado), sino en el mundo. Me hacen sentir menos sola, menos estúpida. Me hacen sentir que no estoy creyendo en un cuento de hadas.

viernes, 4 de marzo de 2011

Una amiga

Hoy salí con una amiga. Hace un rato que no salía a solas con ella. La extrañaba un poco.

Llegó tarde como siempre, regularmente es impuntual. Debo decir, que aunque la ame, hay cosas que detesto de ella. Es egoísta, sumisa y dramática. En realidad el motivo de nuestra salida fue que ella se peleara con su novio. Por cosas estúpidas, si me lo preguntan. Ella simpre ha sido una quejica.

Pero bueno, salimos. La llevé a la Feria del libro. Para nosotras ver libros es lo que para otras sería comprar ropa. Nos gustan demasiadas obras, pero no podemos comprarlas todas y eso nos molesta.

Ella es una tacaña. Le tuve que invitar un café, no había comido y se empezó a sentir mal. Pero no importa, ella sabe que yo la cuido.

Decidimos meternos a una presentación de un libro. En realidad no recuerdo el nombre de éste, pero trata sobre las experiencias de mujeres indígenas que tomaron un diplomado. De sus testimonios y luchas diarias.

Como sólo éramos nosotras, nos entusiasmó el tema y en realidad la presentación estuvo bien; sólo nos molestó la gente estúpida. Gente que va sólo a llenar espacios vacíos, que critica sin haber entendido. Yo iba a darles algunas bofetadas verbales, pero ella me detuvo. Siempre es una miedosa.

Compramos un sólo libro que leeremos las dos. "El cielo de los leones" de Ángeles Mastretta. Yo tengo que leer otras cosas de la escuela antes, pero estoy feliz con la elección. Me gustaron mucho "Mujeres de ojos grandes" y "Maridos" de la misma autora.

Al final del día, ella ya no se sentía tan mal. No puede sentirse sola porque yo voy a estar ahí, aunque no esté nadie. Siempre es una debilucha pero yo la regaño y le doy fuerzas.

Regresamos a mi casa, me asomé en el espejo para ver su cara y con una sonrisa me dio las gracias.