La verdad es que comencé con los deportes porque quería ser algo más que la niñita que leía mucho y hablaba poco, algo diferente que la cerebrito torpe del salón.
A los doce me metí a Ninjutsu, o algo así. Nuestro grupo se separó del oficial entonces ni idea de qué éramos.
Después entré al equipo de basket. Quise entrar porque en los recesos jugaba y era muy mala. En realidad siempre que comienzo algo soy la peor del grupo. En serio, no exagero.
Jugué por 4 años, bueno, el primero no cuenta porque sólo jugábamos a perder el tiempo. Odio perder el tiempo.
Con el pasar de los años me volví "decente", ahora tampoco soy una estrella, pero juego mejor que algunos hombres. Y me siento bien con respecto a eso, mi sudor y mis lágrimas me costó. Hasta me rompí un dedo en el proceso de mejorar.
Siendo más...¿madura? decidí seguir un sueño loco. Quería ser boxeadora profesional, campeona mundial del CMB. Claro, yo sabía que tenía que empezar desde abajo y con ayuda de una amiga encontré un gimnasio cercano.
Tenía tantos planes: la estatal, a los guantes de oro y a dónde se tuviera que ir. Me esforcé como nunca. Entrenaba, corría, peleaba con quien fuera (aunque al principio siempre perdiera).
La verdad es que nunca quise dinero, un carro del año, ni salir en comerciales. Yo quería ser una prueba viviente del "sí se puede", darle esperanzas a todas las niñas que quisieran destacar en cualquier deporte, probar que con esfuerzo y disciplina se puede llegar a donde uno quiera.
Soporté muchos insultos y desaprobaciones. Mi familia odiaba que yo hicera eso. La gente me dijo "machorra", "es que no te quieres", "te va a quedar bien fea la cara", "no es para mujeres". Incluso las personas que se desenvolvían en el deporte decían que yo estaba bonita, que mejor hiciera otra cosa o simplemente que no tenía futuro.
Y es cierto. La verdad es que en el boxeo no tienes futuro si no le importas realmente a quienes te rodean. Si tu entrenador piensa que sólo vas para conseguirte un novio o que él puede seducirte porque eres una adolescente, si te ofrecen como carne de cañon con quienes tienen más experiencia o peso, si por ser mujer no puedes ser persona, entonces no hay porvenir. Siempre me extrañaron las preguntas como: ¿Cuándo te vas a casar? cuando yo me consideraba una niña.
No diré que todos fueron malos conmigo. Eso sería una terrible mentira. Hay gente que siempre me apoyó y estuvo conmigo pero desafortunadamente no pudo ayudarme en mi "carrera" boxística.
Incluso las historias de los desconocidos me inspiraron muchas veces. En una función conocí a un señor que se hizo entrenador porque el sueño de su hijo era boxear. El hombre lo apoyó dejando todo, no discriminó a nadie e incluso se llevó medallas de la estatal gracias a las muchachas que entrenaban con él.
Pero desgraciadamente la mayoría de la gente no es así. Es una vida dura, de sacrificios, frustraciones y trabas. No sé si en otros estados sea más fácil pero espero que sí.
Ahora, después de mucho llorar por el luto de mi sueño fallido (y quizás el más grande que he tenido)comienzo algo nuevo. No sé hasta donde llegaré pero lo intentaré con todas mis fuerzas. Sí, de nuevo soy la peor y me siento frustrada al no lograr rápidamente lo que hay que hacer. Pero la experiencia me ha enseñado que siempre es difícil empezar.
lunes, 28 de febrero de 2011
jueves, 3 de febrero de 2011
Necesito vivir
Era un hombre. Como de unos veintitantos, mayor que yo, cansado, hastiado de la vida, aburrido. Miraba lo podrido de la ciudad pasar por la ventanilla.
En el transporte público nadie sabe qué hacer. Es difícil mantener contacto visual con alguien sin sentirte intimidado, también la proximidad nos pone nerviosos.
No sé, no puedo evitar sentir curiosidad y atracción por personas que los demás no toman en cuenta.
No hablamos. No notó que lo miraba. Aún así, eso me hizo recordar un encuentro que sucedió hace varios años.
Yo tenía unos dieciséis años, tal vez diecisiete. Iba con ropa deportiva negra y sudada. Nunca tenía miedo de viajar sola a ningún lado, me sentía muy valiente. ¿Qué me habrá pasado?
Frente a mí se encontraba el hombre más hermoso que hubiera visto. Sentado con la mirada en su libro, absorto en un mundo imaginario. Quise morderle su cabello rizado, me imaginé que sería como morder una nube.
Con mis ojos como platos continué así un rato. Nunca pensé que lo notaría. Después de un rato se sentó en el suelo, al lado mío. ¿Era eso una señal? ¿Coincidencia? Siempre he sido mala en las relaciones humanas. Me quedé más callada que la noche. Alrededor todo el mundo era un mar de pensamientos alejados de nosotros.
Ya casi llegaba a mi destino. Me alejé, salí del vagón y caminé. Perdí mi oportunidad.
Me encontraba perdida en una colonia desconocida. Empecé a temer y fingí tener sed para comprar un jugo y contar con un pretexto para preguntar por el lugar que buscaba.
Salí de la tienda escudriñando los oscuros letreros con los nombres de las calles. Caminé poco cuando escuché una voz detrás de mí.
-Hola.
La sorpresa fue tal que escupí el trago que le había dado a mi bebida. Me mojé la ropa. Volteé dispuesta a correr o a pelear. Era el chico del metro. Yo no sabía que hacer. No le respondí.
-Tranquila, no te voy a hacer nada. ¿A dónde vas?
Sin hacerle caso a todas mis precauciones contesté:
-A ver unas películas aquí cerca.
Puede haberme equivocado, pudo ser un asesino, pudo haberme secuestrado. Pero esa ha sido mi única historia de amor a primera vista. Fue un casi de muchos meses que nunca fue. Ese hombre siempre fue un acertijo, un filósofo, un dios griego. Nunca mi novio.
A veces lo extraño. Pero lo que más extraño es la fantasía, el altar en el que lo tuve más de un año. Y extraño esa historia que pudo haber sido sacada de un libro.
Eso me falta. Vivir para escribir.
Necesito vivir.
Ser un buen escritor
Hoy en clase nos dijeron que el autor de "La Reina del Sur" dijo que para ser escritor se necesitan 3 cosas:
1. Experiencias vividas
2. Imaginación
3. Técnica
En estos momentos creo que me falta todo. Quizás he vivido cosas, pero me parecen tan comunes e irrelevantes que no las creo propicias para una historia. Y de ahí brincamos al siguiente punto: imaginación. No sé, ya no me puedo imaginar nada. Y tocando el punto número tres. No tengo técnica, no estudio Letras hispánicas(que me encantaría claro). Leo.. bastante creo. Sin embargo eso no me da técnica.
Y después de esta primera semana de clases sé que poco tiempo me dará para leer novelas. Ya la mayoría serán textos científicos y no es que me desagraden, sólo que... siento que no me alimentan. No me hacen sentir... bueno, quizás me hagan sentir un poco más intelecutaloide (por que para nada soy una intelectual)pero algo les falta.
Ya no puedo hacer metáforas, ni describir de formas poco trilladas un objeto o persona. Simplemente no puedo.
1. Experiencias vividas
2. Imaginación
3. Técnica
En estos momentos creo que me falta todo. Quizás he vivido cosas, pero me parecen tan comunes e irrelevantes que no las creo propicias para una historia. Y de ahí brincamos al siguiente punto: imaginación. No sé, ya no me puedo imaginar nada. Y tocando el punto número tres. No tengo técnica, no estudio Letras hispánicas(que me encantaría claro). Leo.. bastante creo. Sin embargo eso no me da técnica.
Y después de esta primera semana de clases sé que poco tiempo me dará para leer novelas. Ya la mayoría serán textos científicos y no es que me desagraden, sólo que... siento que no me alimentan. No me hacen sentir... bueno, quizás me hagan sentir un poco más intelecutaloide (por que para nada soy una intelectual)pero algo les falta.
Ya no puedo hacer metáforas, ni describir de formas poco trilladas un objeto o persona. Simplemente no puedo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)